Ahorrar en la energía del hogar gracias a la domótica

La energía eléctrica es un gasto fijo e importante en todos los hogares españoles. Muchos consumidores buscan formas de ahorrar en este ámbito, algunos cambiando de compañía de luz constantemente buscando la mejor oferta. Pero este método es tedioso y poco efectivo, puede verse más información aquí.

Pero esta no es la única forma en la que los clientes de las compañías de luz buscan ahorrar, comprar electrodomésticos de bajo consumo, prestar atención a apagar las luces, tener calefacciones y cocinas de gas en lugar de eléctricas… son algunas de las otras formas en las que se puede reducir la factura de la luz.

Domótica y ahorro energético

Por supuesto los electrodomésticos de bajo consumo, las bombillas led y las fluorescentes, están también en boga y además de ahorrar energía y dinero al consumidor que les de uso, tienen un menor impacto en el medio ambiente de lo que tenían sus homólogos más antiguos.

El papel de la domótica en el ahorro

La tecnología ha mejorado la vida de las personas de muchas formas: las comunicaciones, los transportes, la medicina… Muchos ámbitos han mejorado gracias a los avances tecnológicos. Incluso la burocracia es más sencilla: pagar impuestos, pedir ayudas, cambiar el titular del contrato de luz y otros muchos y tediosos trámites resultan mucho más llevaderos desde que el internet pasó de ser un lujo a convertirse en una necesidad.

Esta mejora también ha llegado al mundo de la robótica, dentro del cual la domótica avanza a pasos agigantados; esta disciplina utiliza la tecnología para automatizar viviendas o edificios. Esta automatización permite a los usuarios controlar la seguridad, la luz y la climatización de un domicilio entre otras cosas.

El control de las energías domésticas que la domótica da al usuario, tanto cuando este se encuentra en el edificio como a distancia, a través de dispositivos conectados, ayudan a a controlar con la mayor precisión posible su gasto energético de una forma, cómoda, precisa y eficaz.

Por otra parte, la disciplina de la domótica fabrica dispositivos destinados a reducir el consumo eléctrico cuando estos se conectan a la red del edificio. La combinación de estos dispositivos, con el control permanente del encendido y apagado y, en general, el consumo energético de la vivienda, da como resultado un consumo menor y por tanto una tarifa de luz más barata y un menor impacto medioambiental.

¿Solo para empresas?

Aunque en los últimos años han aparecido nuevos aparatos de domótica que se han popularizado, esta disciplina no está extendida de forma masiva y sigue siendo desconocida para muchos propietarios de viviendas. El resultado de este desconocimiento es que una parte extensa del público general piensa que este es un lujo que solo las grandes corporaciones se pueden permitir.

La realidad es que pese a que la domótica no esté, por el momento, al alcance de todos los bolsillos, no es tampoco un servicio exclusivo ni del mundo empresarial ni del 1%. La domótica sirve para automatizar las casas y hacer la vida más cómoda a las personas que viven en ella. Por lo tanto debe quedar claro que no es algo exclusivo para empresas o grandes corporaciones.

La domótica es un paso más en el camino de la tecnología para hacer la vida más sencilla y reducir los problemas cotidianos más tediosos para que las personas puedan centrarse en objetivos y un futuro más elevado.